1a. Concentración Internacional Zacatecas 2001

Caracterizada por su clima frío, agradable. Y a una altura arriba de los 4,000 mts. Sobre el nivel del mar, la ciudad de Zacatecas recibió a más de 1,300 motociclistas de turismo en su Primer Concentración Internacional.

Organizada por el Motoclub Templarios, dirigido por el Ing. Joaquín Chacón Ruiz, esta concentración nos llamó mucho la atención a quienes nos agrada viajar en nuestra motocicleta. En primer término por la arquitectura de Zacatecas con sus vestigios de grandeza.  Y en segundo por la imagen del evento, dirigida hacia lo cultural, las costumbres e historia.

A quienes salimos de Monterrey, la llegada a las alturas de  Zacatecas nos llenó de alegría. Salimos de nuestra ciudad a una temperatura cercana a los 40 grados y arribamos a nuestro destino cuando el termómetro marcaba 21 grados. ¡Que rico!.  En el hotel sede se encontraban las mesas de registro. Muy bien organizadas y obteniendo una base de datos ejemplar que incluía además de los datos de los motociclistas, su fotografía. El equipo bien organizado, dividía en tres etapas el proceso. Primero una linda chica anotaba tus datos, luego te enviaba con otra hermosura a la “caja” donde te entregaban tanto los souvenirs como la papelería relativa al evento y por supuesto, nuestra deseada camiseta. De ahí te dirigías con otra linda chica que te tomaba una fotografía digital y la incluía en tu registro en la base de datos. ¡Que caray! Todas las chicas del staff eran lindas!.

 Las motocicletas lucían estacionadas en el hotel y como nunca me canso de decir, lo más bello de ese momento... Empieza la mirada a buscar a los grandes amigos. ¡Sí! Ahí estaban ya varios de ellos. Abelardo y su familia, Claudio, Alberto y demás (Cito los nombre porque seguramente ustedes los habrán leído en los foros)  Los gritos y los saludos y abrazos fraternos no se hicieron esperar, las bromas discretas de unos y pesadas de otros empiezan a lograr que la sangre y la mente dejen atrás nuestras situaciones pesadas y se empiece a vivir, como podría decir.. Otra parte de  uno mismo, un yo que llevamos dentro y en ese momento sale a relucir. Lleno de alegría y ganas de vivir nuestro ambiente de motociclismo de turismo.

Sería reiterar demasiado si les escribo sobre la camaradería, siempre escribo eso. Así que me voy de lleno al evento. Esa tarde de jueves, se acercó un negro y espeso nubarrón que descargó una verdadera tinajada de agua sobre nosotros. Ni que decir que los que estaban llegando llegaron empapados hasta los huesos. La temperatura descendió casi a los 10 grados... ¿Y ahora? ¡En un momento es la callejoneada! Y esta lluvia no para. Como si algo nos escuchara, la lluvia disminuyó hasta solo ser una agüita “Mojatontos” Y la callejoneada fue todo un éxito, los que la siguieron hasta el final llegaron a las 5 de madrugada. Eso si... con su tasita tequilera colgando de su cuello y cuidando de ella como si fuera un trofeo.

Yo en lo personal no asistí, estuve horas en la  entrada del hotel tratando de adivinar quien iba llegando, y así llegó la tan conocida “Familia de los triciclos” El Papá en un triciclo, la Mamá en otro, y dos hijas en otros dos. Eso sí acompañadas del elemento más cuidado del clan... Su perrito, cubierto de cobijas y con una bolsa de hule para que no le fuera a dar gripa.

También arribó el gran grupo de los Culiches lidereados por Ramón y Alfonso, llegaron en grupo y empapados. Y así fueron llegando, unos conocidos otros hasta ese momento desconocidos. Llegaron varios grupos de los Estados Unidos, así que había que practicar el Inglés.. ¡Yes Sir!  Eso me hacía feliz en ese momento... ya habrá tiempo para otra callejoneada.

Parte de esa tarde también me la pasé observando a una belleza, estaba parada a mi lado y... ¡Yo no me había dado cuenta! Sus 1,800 cm3, de un color azulado (a mí me gustaría mas en negro), su faro delantero alargado y vistoso, chaparrita la condenada... Una hermosa VTX 1800 2002. ¡Todo un sueño para quienes les gustan las crucero! Y que encontrarán en la sección de imágenes. (Claro a mi gusto personal). El grupo con quien llegué; Motoclub Coyote de Monclova, venían acompañados de sus esposas y se dirigieron a las discotecas (perdonen, pero todavía no me suena la palabra “antro”) sede del evento, las cuales dieron un magnifico recibimiento y atención a los asistentes.

 En el hotel sede había una área de trailer park, que se acondicionó como zona de camping, aunque he de decirles que el hotel no pudo controlar que en los espacios ya reservados se estacionaran otras motocicletas y se acomodaran otras personas distintas a las que rentaron. De todos modos creo que fui el único que se dio cuenta ya que entre los que llegaron no tardó en hacerse un gran ambiente y al fin y al cabo.. Espacio era lo que sobraba.

 Al día siguiente asistimos a la población de Jerez, Según me explicaba una chica del staff es una ciudad donde la mayoría de los habitantes migra a los Estados Unidos a trabajar. Así que el pueblo se queda casi solo con mujeres y niños. Los paisajes durante el trayecto y en general en los alrededores de Zacatecas son de una belleza muy propia, extensas llanuras de tonalidades verdes combinadas con tierra roja la hacen realmente disfrutable y hermosa. En Jerez fuimos recibidos de una manera extraordinaria, las autoridades ya tenían acordonado y trazado el trayecto de llegada a la plaza principal, donde acomodamos todos nuestras motos en ambas aceras de la calle. Todavía no había llegado el 80 por ciento de nosotros y ya la gente estaba llenando la calle para observar nuestras máquinas.

Supongo que a los pequeñines las motos les deben parecer de un tamaño inmenso, pues su cara de asombro lo denotaba. Los padres de los mismos nos pedían permiso para subirlos y tomarles una fotografía.  En el kiosco de la plaza una banda entonaba música alegre, así que casi todos nos dirigimos allá. Algunos hasta empezaban a bailar con las chicas del lugar y aquello verdaderamente se convirtió en una fiesta donde el motociclista convivió con el pueblo. El Sr. Alcalde de Jerez dirigió unas palabras de bienvenida y recibió de parte de los Templarios un reconocimiento por su apoyo en esta parte del programa del evento. Gracias a autoridades como esta, que confían en que el motociclismo aporta un verdadero espectáculo familiar, y no cree en tabúes generados por malos motociclistas, es que los eventos tienen éxito. ¡Vaya nuestro reconocimiento Sr. Alcalde! (Y no busco hueso eh?).  El regreso a Zacatecas se realizó en orden y sin contratiempos... ¡No es cierto! Una motocicleta Intruder 800 se descompuso. Pero la piloto (Una bella dama estadounidense que creo que llamaba Olivia) recibió en menos de tres segundos la ayuda de un caballero andante quien a bordo de un rocinante obeso engalanado con arneses de oro, solo estiró la mano a los que conducíamos atrás.. ¡Y para fuera!.. En pos de Dulcinea... O sea que le valió si tuvimos tiempo de evadirlo o no. Todo suena muy bien si no fuera por el hecho de que dicho caballero ya traía en ancas a una damisela que fungía como edecán.  A quien entre llanos de desilusión tuve que rescatar de la soledad tan espontánea. Y con gran pesar (¿?) La tuve que llevar en mi cabalgadura hasta la colonial ciudad. ¿Me lucí en este pedacito verdad?.

Llegando a la ciudad nos dirigimos directamente al centro de eventos “Colt 45” ahí nos esperaba una rica  y variada comida invitada por la organización. Otra vez horas de convivencia, relajo y todo lo que hace de las concentraciones un ambiente único.

 Cuando la somnolencia atacaba después del banquete,  Decidí despabilarme e ir a conocer el centro de Zacatecas y una vez más, no equivoqué la decisión. Todo se los puedo resumir en tres palabras: “Zacatecas es Bellísimo” Con la cámara de video encendida y montada en la moto me puse a deambular en sus empedradas calles, subidas y bajadas franqueadas por bellas edificaciones, grupos de motocicletas estacionadas contrastaban de una manera única con las construcciones coloniales.

La zona donde se encuentra la catedral es verdaderamente impresionante así que ahí decidí estacionar mi moto, caminar un poco por ese sector, eso sí, un subir y bajar escaleras que pensé el próximo año ir en una enduro, pero esa idea desapareció cuando me enteré que esas edificaciones y calles son consideradas patrimonio de la humanidad. Así que mejor no me arriesgo.  Después de la larga caminata permanecí otra hora sentado en mi moto estacionada sin dejarme de maravillar. Yo sabía que “algo” llamaba a visitar Zacatecas y ahí estaba frente a mí y a mi alrededor. El solo ir allá para estar ahí sentado, había valido el viaje.

 Por la noche asistía la junta de motoclubes donde se trataron temas muy diversos, y grandes satisfacciones. Pero eso es harina de otro costal. Al terminar esta junta los motociclistas asistieron a las discotecas sede: Málaga y Barcelona dado el éxito de la primera noche, todos sabían que se la pasarían en grande.

 Llegó el sábado, mi último día de estancia y había que aprovecharlo, Empecé por desayunar en el mercado de la ciudad, así que acompañado de un gran amigo de Cd. Victoria; Juan. Nos dirigimos al mismo a saborear la tan famosa birria y gordas. En este punto me gustaría dar una opinión y basado en un sentimiento muy personal ajeno o de acuerdo a al realidad. Cuando llegamos a los “restaurantitos” del mercado nos encontramos con algo que me llenó de sensibilidad las fibras del alma. Estos locales de comida parecían estar preparados para recibirnos. Sus “exhibidores” estaban repletos de apetecibles manjares, los rostros de quien atendían reflejaban empezar un buen día de venta había más de mil visitantes y... ¡Solo llegamos dos! Juan y yo. Como me  hubiera gustado que al llegar el lugar estuviera repleto de motociclistas. Nos atendieron de maravilla, los platillos... Exquisitos, el lugar brillando de limpio. Habíamos disfrutado de lo bello de la ciudad y en este momento estábamos disfrutando sus platillos típicos. Sé y doy por hecho que las concentraciones logran dejar una derrama importante en el comercio de las ciudades en que se efectúan. Más de 1,300 motociclistas, algunos con acompañante han de sumar unos 2,000 visitantes que tienen que ir a desayunar, comer y cenar a algún lado. Sería importante promover como  sede de comida este tipo de lugares: Los mercados. Tan tradicionales en el gusto mexicano y mejor aún como éste de Zacatecas, tan limpio y organizado. Realmente se lo merecen. A los locatarios de estos puestos de comida les damos las gracias por sus atenciones y por haber deleitado nuestro paladar que ha quedado ansioso por volver. ¡Muchas Gracias!

 Hoy visitaríamos el Cerro de la Bufa y eso no me lo perdería por nada. El lugar de salida sería el “Colt 45” así que encendí mi moto y ¡A darle que es mole de olla! Ingenuo de mí... mi “nena” tenía otros planes para mí y se detuvo en plena avenida llena de tráfico. De buenas que la calle estaba de bajada y pude orillarme. De aquí en adelante mi moto me haría pasar berrinche cada vez que se calentaba. Después de un rato de estar tratando de encontrar la falla  encendió en uno de los intentos y me dirigí al Colt 45, cuando llegué ya no había ni un alma todos habían ido al Cerro de la Bufa. Sin apagar la máquina salí y me dirigí para allá, la señalización para llegar era muy completa por lo que no tarde en estar subiendo las laderas de este cerro. Llegué, estacioné mi moto junto a las otras y me dirigí hacia la multitud, me enteré que ya habían tomado una foto de grupo y me dio tristeza no estar ahí, me sobrepuse a eso y me dirigí a visitar un bello museo que ahí se encuentra, Sentados en una banca me encontré a mis compañeros de viaje y compartí con ellos, pues habían decidido estar mas tiempo ahí de lo programado. Así que aproveche para adquirir algunos recuerdos de la ciudad entre los que no podía faltar un tarrito tequilero y un llaverito de plata. Las artesanías abundan y son bellas, lo que me trajo el recuerdo de algo que me comentaron las personas de la ciudad. Zacatecas es un lugar donde se extrae plata en cantidades importantes, pero no hay ahí quien la trabaje. Al parecer existe una escuela de artesanos plateros, pero nadie ejerce en la ciudad y la plata la llevan a lugares como Taxco. ¿Qué extraño no creen?. La ciudad sufre por la falta de empresas, lo que crea desempleo y migración, algo también extraño estando en tan buena posición geográfica dentro de nuestro país. Pedí (oración) con fervor que esta situación cambiara... Zacatecas da para mucho más.

En el Cerro de la Bufa opino que el tiempo no fue suficiente para los motoristas, no hubo oportunidad de subirse al teleférico, de poder disfrutar todos de los catalejos, y de visitar con calma el museo.

Ya descansados nos dirigimos al centro de la ciudad (justo donde me estacioné el día anterior) porque ahí se tomaría la foto del recuerdo ¡Y en esa si salgo yo!.. Me dije. El tráfico por las calles previas a llegar a ese lugar estaban congestionadas de autos, las calles son estrechas y hay gran cantidad de vehículos y justo en el embotellamiento... ¡Acertaron! La moto volvió a detener el motor, y como la vez anterior después de dos intentos y una palabrota... ¡volvió a encender! Y llegue a tiempo. Estacioné la moto a un costado de la catedral. Y me dirigí a pie al sitio de la foto que aunque se tomó a la hora establecida, no dejó de propinarnos una buena asoleada por estar acomodados antes de tiempo. En este sitio también nos dirigió una bienvenida el alcalde de la ciudad, A quien también felicitamos por el apoyo y damos las gracias por habernos atendido tan maravillosamente.

 Los motociclistas emprendieron la retirada y aproveché para hacer unas buenas tomas de video en las que capté el ambiente y la convivencia de la gente de la ciudad con los motociclistas. Ahí de nuevo opté junto con mi grupo el quedarnos ahí un rato más, reitero que estar observando el ambiente es maravilloso. Claro que en esta ocasión no estuve solo y además acompañamos con unas cervezas heladas. De nuevo la gente se acercaba a las motos, Y empezaron las fotos, con niños, con niñas, con señores, señoras, y por supuesto...  con las bellas jóvenes de Zacatecas. ¡Caray! Si he cobrado la foto a diez pesos les juro que el viaje me sale gratis. Déjenme contarles que una pareja de recién casados que recién habían salido de la iglesia y habían abordado el auto nupcial, se detuvo y pidieron a los amigos de Culiacán tomarse una foto con ellos, Así que ustedes imaginarán las tomas: Los novios junto a las motos, El novio en la moto y la novia de pie y viceversa, los novios con el grupo, el grupo guaseando con la novia etc...  Y así... los novios se fueron felices llevando en el rollo de su cámara impresiones maravillosas de momentos que nunca olvidarán y mostrarán a sus hijos y nietos.

 El resto del día lo pasé tratando de arreglar mi moto, pues al día siguiente saldríamos de regreso a casa. En estos momentos en evento ofrecía a los motociclistas conciertos de variado tipo de música, Competencias de habilidad tradicionales, y diversión en grande en el “Colt 45”.

Estando de mecánico observé la llegada del grupo de Culiacán quien armó una convivencia muy bonita en las puertas del hotel sede y  a la que me invitaron. Estaban ahí por que en el “Colt 45” el ambiente se les hizo un poco fuerte y algunos de ellos estaban acompañados de sus familiares, así que optaron por divertirse en un lugar más tranquilo. Esa es una de las grandes ventajas de estas reuniones, si el ambiente no es para ti, tú solo lo puedes crear, y créanme, no faltará quien haga la segunda.

 Lamentablemente esta noche, los excesos de alcohol, confianza, y velocidad. Así como la falta de equipo de seguridad al conducir. Tomaron una joven víctima. No sé su nombre pero ingresó de alta gravedad al hospital. ¡POR FAVOR! Sean cuidadosos y prudentes.

 Aunque mi regreso sería el domingo temprano, Los organizadores también tenían un interesante programa para este día, Como la visita a la zona arqueológica de “La Quemada”.

 Así terminé una gran experiencia, si me dan del 1 al 10 para calificar este evento diré que le pondría un 8 y eso es excelente.  Desde antes del evento nos latía que sería bueno y acertamos. Vaya un reconocimiento personal y estando seguro que también de parte de los que asistimos, al Motoclub Templarios presidido por Chacón Ruiz, A toda la gente hermosa de Zacatecas. A las autoridades, Y más que todo a esa bella ciudad de Zacatecas llena de amor, historia y nostalgia. ¡Échenle ganas muchachos! Fue su primera vez... ¡Y fue un éxito!

Aqui algunas imágenes. Solo haz click en ellas para ampliarlas.

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